I. Generalidades · Capítulo I.3

Órganos de los Sentidos

Los cinco sentidos comparten una misma lógica: un receptor especializado transduce un estímulo físico o químico, y una vía dedicada lo lleva hasta la corteza correspondiente.

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1Receptores sensoriales: un vocabulario común

Todo sentido funciona con la misma arquitectura: un receptor (terminación de una dendrita o célula especializada) capta un estímulo, y una vía sensitiva lo conduce hasta el encéfalo, donde recién se interpreta como sensación. Los receptores se clasifican según el tipo de energía que transducen: quimiorreceptores (sustancias químicas — gusto, olfato), mecanorreceptores (estímulos mecánicos — tacto, presión, vibración, y sus variantes especializadas: los estatorreceptores del equilibrio y los fonorreceptores del sonido), termorreceptores (frío o calor) y fotorreceptores (energía electromagnética — visión).

2Visión: el globo ocular

El globo ocular, de unos 2,5 cm de diámetro, tiene tres capas concéntricas. La esclerótica (capa fibrosa externa, opaca) cubre cinco sextos de la superficie y se continúa por delante con la córnea, transparente y formada por cinco capas, por donde entra la luz. La úvea (capa media, vascular) comprende la coroides (muy vascularizada, nutre las capas externas de la retina), el cuerpo ciliar (con los procesos ciliares, que producen humor acuoso, y el músculo ciliar, que regula la acomodación) y el iris, con la pupila en su centro, cuyo diámetro regula la entrada de luz mediante el equilibrio entre el esfínter (miosis, parasimpático) y el dilatador (midriasis, simpático) del iris.

La retina (capa interna, nerviosa) contiene los fotorreceptores (conos y bastones) en su capa más externa. En su centro se ubica la mácula lútea, y dentro de ella la fóvea central, el punto de mayor agudeza visual (máxima concentración de conos). El nervio óptico emerge de la retina en un punto sin fotorreceptores, el disco óptico o papila, que constituye el punto ciego fisiológico de cada ojo.

3Acomodación y visión nocturna

El enfoque de objetos cercanos requiere acomodación: el músculo ciliar se contrae, relaja el ligamento suspensorio del cristalino, y este se redondea, aumentando su poder de convergencia. Para objetos lejanos no se necesita acomodación activa: el cristalino permanece aplanado por la tensión basal del ligamento suspensorio.

La visión en condiciones de poca luz depende de los bastones, sensibilizados por un pigmento llamado púrpura visual (rodopsina), cuya síntesis requiere vitamina A — su déficit produce ceguera nocturna. Con luz intensa, gránulos de pigmento migran para cubrir parcialmente los fotorreceptores, adaptando el ojo a la claridad.

4Anexos oculares: párpados, sistema lagrimal y músculos

Los párpados superior e inferior, con las pestañas en su borde, protegen mecánicamente el ojo; la conjuntiva, membrana fina detrás de los párpados, cubre la esclerótica visible. El sistema lagrimal —glándula lagrimal (bajo el párpado superior), puntos y canalículos lagrimales, y conducto nasolagrimal hacia la fosa nasal— produce, distribuye (por el parpadeo) y drena la lágrima, que hidrata y nutre la córnea (avascular) y arrastra partículas e impurezas.

Seis músculos mueven el globo ocular: cuatro rectos (superior: eleva; inferior: desciende; medial: aduce hacia la nariz; lateral: abduce) y dos oblicuos (superior, el más largo: orienta el ojo hacia la nariz y hacia abajo; inferior, el más corto: orienta hacia la sien y hacia arriba).

5Audición: las tres cámaras del oído

El oído externo —pabellón auricular y conducto auditivo externo (unos 3 cm, con pelos y glándulas ceruminosas)— capta y canaliza el sonido hasta la membrana timpánica. El oído medio, en la caja del tímpano, contiene la cadena de tres huesecillos (martillo, yunque, estribo) que transmite la vibración timpánica hacia la ventana oval, amplificándola; se comunica con la rinofaringe por la trompa auditiva (de Eustaquio), que iguala la presión a ambos lados del tímpano. El oído interno, dentro del hueso temporal, contiene los órganos de la audición (cóclea o caracol) y del equilibrio (vestíbulo y tres conductos semicirculares), bañados en endolinfa, separados del oído medio por la ventana oval.

El rango de audición humano cubre frecuencias de aproximadamente 16 a 20.000 Hz, con mayor sensibilidad a los cambios de volumen entre 1.000 y 3.000 Hz. En el vestíbulo, cristales de carbonato de calcio (otolitos) descansan sobre células ciliadas; los cambios de posición de la cabeza desplazan estos cristales y estimulan los cilios, informando sobre la orientación espacial — la base de por qué las enfermedades del oído interno pueden producir inestabilidad postural marcada.

6Olfato

La mucosa pituitaria (olfatoria), en el techo de las fosas nasales, contiene las neuronas receptoras cuyos axones atraviesan la lámina cribosa del etmoides y hacen sinapsis en el bulbo olfatorio. Es la única vía sensorial que llega a la corteza sin relevo talámico previo, lo que explica su conexión particularmente directa con la memoria y las emociones. Se describen clásicamente siete familias de olores primarios (alcanfor, almizcle, floral, menta, éter, acre y pútrido), aunque la percepción real es el resultado de la combinación de múltiples receptores activados simultáneamente.

7Gusto

Los receptores del gusto son los botones o corpúsculos gustativos, agrupados en las papilas gustativas de la lengua. Distinguen cuatro sabores básicos aislados —dulce, salado, ácido y amargo— aunque el sabor percibido resulta de la combinación de gusto, olfato, textura y temperatura. La vía gustativa tiene un origen mixto: los dos tercios anteriores de la lengua por la cuerda del tímpano (rama del facial, par VII), y el tercio posterior por el glosofaríngeo (par IX) — un dato útil para localizar el nivel de una lesión del facial según si compromete o no el gusto.

8Tacto

La piel tiene tres capas —epidermis (externa, avascular, la que interviene directamente en la función táctil), dermis (tejido conectivo con vasos, nervios y anexos) e hipodermis o capa subcutánea— y aloja receptores especializados según el tipo de estímulo:

ReceptorUbicaciónEstímulo
Corpúsculos de PaciniZona profunda de la piel, sobre todo dedosPresión profunda y vibración, de adaptación rápida
Corpúsculos de MeissnerPapilas dérmicas, superficial — yemas de los dedos, labios, lenguaTacto fino, discriminativo
Corpúsculos de KrauseDermis superficial, lengua y genitalesFrío
Corpúsculos de RuffiniDermis profunda, poco numerososCalor y estiramiento de la piel
Discos de MerkelUnión dermoepidérmicaPresión sostenida y textura
Terminaciones nerviosas libresPrácticamente todo el cuerpoDolor

Funcionalmente se distinguen tres modalidades de sensibilidad, cada una con receptores y vías medulares propias (retomadas en el capítulo I.2): protopática (grosera, mal localizada), epicrítica (fina, discriminativa) y termoalgésica (temperatura y dolor).

Un patrón común: receptor específico + vía dedicada

Los cinco sentidos comparten la misma arquitectura conceptual —receptor especializado, primera neurona, uno o más relevos, y corteza específica—, aunque cada uno tenga un par craneal o una vía distinta. Aprenderlos como variaciones de un mismo esquema, en vez de cinco listas independientes, ahorra memorización.

9Trampas de examen

TrampaPor qué confundeAclaración
Asumir que todo el gusto viaja por el facialEl facial es "el nervio de la cara"El facial solo lleva el gusto de los dos tercios anteriores de la lengua; el tercio posterior depende del glosofaríngeo
Pensar que la córnea recibe irrigación directaEs una capa viva y transparenteLa córnea es avascular; se nutre por difusión desde el humor acuoso y desde la película lagrimal, no por vasos propios
Confundir midriasis con miosis por el nombreAmbos términos suenan técnicos y parecidosMidriasis es dilatación pupilar (simpático); miosis es constricción pupilar (parasimpático) — memorizar por el efecto, no por el sonido de la palabra

10Puntos clave

  • Todo receptor sensorial transduce un tipo específico de energía (química, mecánica, térmica o electromagnética) en impulso nervioso.
  • El globo ocular tiene tres túnicas (fibrosa, vascular, nerviosa); el disco óptico es el punto ciego fisiológico de cada ojo.
  • La acomodación depende del músculo ciliar y el ligamento suspensorio; la visión nocturna depende de los bastones y la vitamina A.
  • El oído medio se comunica con la rinofaringe (trompa auditiva); el oído interno integra cóclea (audición) y vestíbulo/conductos semicirculares (equilibrio).
  • El olfato es la única vía sensorial sin relevo talámico antes de la corteza.
  • El gusto tiene doble inervación: cuerda del tímpano (VII) en los dos tercios anteriores, glosofaríngeo (IX) en el tercio posterior.
  • La sensibilidad táctil combina varios receptores especializados (Pacini, Meissner, Krause, Ruffini, Merkel) y se organiza en tres modalidades: protopática, epicrítica y termoalgésica.