IV. Tórax, Abdomen y Pelvis · Capítulo IV.6

Pelvis, Periné y Genital Masculino y Femenino

Un mismo suelo muscular sostiene, en ambos sexos, la vejiga, el recto y los órganos genitales internos: sus diferencias anatómicas son variaciones sobre un plan común.

~14 min de lectura

1El suelo pélvico

El suelo pélvico cierra la cavidad pélvica por debajo, formado principalmente por el músculo elevador del ano (un grupo muscular en forma de embudo que se ancla en la pared pélvica y converge en la línea media), reforzado por la membrana perineal más superficialmente. Sostiene el peso de las vísceras abdominopélvicas, rodea la uretra, el recto y —en la mujer— la vagina, y su tono es indispensable para la continencia urinaria y fecal; su debilitamiento (parto, edad) predispone al prolapso de órganos pélvicos.

2Vejiga y uretra

La vejiga, con paredes de músculo detrusor, tiene en su base el trígono vesical (delimitado por los dos orificios ureterales y el orificio uretral interno), una zona de mucosa fija que no se pliega al distenderse, a diferencia del resto de la pared. Su posición cambia con el llenado (asciende hacia el abdomen cuando está muy distendida, lo que la hace palpable y percutible por encima del pubis) y, en la mujer, con el embarazo. La uretra masculina, mucho más larga (~20 cm), atraviesa la próstata, la membrana perineal y el pene; la uretra femenina, corta (~4 cm), explica la mayor frecuencia de infecciones urinarias ascendentes en la mujer.

3Genital masculino

El testículo, dentro del escroto, produce espermatozoides y testosterona; el epidídimo, adosado a su borde posterior, almacena y madura los espermatozoides antes de continuar como conducto deferente dentro del cordón espermático (que también contiene la arteria testicular, rama directa de la aorta abdominal —reflejo de su origen embrionario intraabdominal—, y el plexo venoso pampiniforme). El deferente asciende por el conducto inguinal, entra a la pelvis y se une al conducto de la vesícula seminal para formar el conducto eyaculador, que atraviesa la próstata y desemboca en la uretra prostática.

El pene tiene tres cuerpos eréctiles —dos cuerpos cavernosos (dorsales, responsables de la rigidez) y un cuerpo esponjoso (ventral, rodea la uretra y forma el glande)—. La erección depende del sistema parasimpático (nervios pélvicos esplácnicos, que producen la vasodilatación de las arterias helicinas dentro de los cuerpos cavernosos); la eyaculación depende del sistema simpático (contracción del conducto deferente, las vesículas seminales y el cuello vesical, que se cierra para evitar la eyaculación retrógrada).

4Genital femenino

Los ovarios, suspendidos por el mesovario y el ligamento suspensorio del ovario (que transporta los vasos ováricos, ramas directas de la aorta —el mismo origen embrionario alto que la arteria testicular en el varón—), liberan el ovocito hacia las trompas uterinas, que lo captan con sus fimbrias y lo conducen hacia el útero. El útero —fondo, cuerpo y cuello (cérvix)— se relaciona por delante con la vejiga y por detrás con el recto, sostenido principalmente por el suelo pélvico y por condensaciones del tejido conectivo pélvico (parametrios), más que por ligamentos propiamente resistentes; durante el embarazo se hipertrofia notablemente y asciende hacia el abdomen. La vagina continúa el cuello uterino hasta el vestíbulo vulvar.

Los genitales externos (vulva) incluyen los labios mayores y menores, el vestíbulo y el clítoris —homólogo embriológico del pene, con sus propios cuerpos cavernosos y una rica inervación e irrigación sensitiva—.

5Periné, vascularización y drenaje pélvico común

La fosa isquioanal, a cada lado del conducto anal, es un espacio graso que permite la expansión del recto durante la defecación, pero cuya naturaleza laxa y avascular también favorece la propagación de infecciones (abscesos perianales) a lo largo del espacio. Tanto los órganos pélvicos masculinos como femeninos comparten, en gran medida, el mismo esquema vascular y nervioso: los nervios pudendos (S2-S4) dan la sensibilidad e inervación motora somática del periné en ambos sexos, y el recto comparte el mismo triple aporte arterial —rectal superior (mesentérica inferior), rectal media (ilíaca interna) y rectal inferior (pudenda interna)— con independencia del sexo. El drenaje linfático de los órganos pélvicos sigue mayormente las cadenas ilíacas internas y externas, salvo estructuras de origen embrionario más externo (testículo, ovario), que drenan directamente hacia los ganglios lumboaórticos, siguiendo su vaso de origen.

El drenaje sigue al origen embrionario, no a la posición final

El testículo y el ovario se originan en el abdomen alto y descienden durante el desarrollo, arrastrando consigo su vaso de origen (arteria gonadal, rama directa de la aorta) y, por lo tanto, su drenaje linfático hacia los ganglios lumboaórticos —muy distinto del drenaje de órganos vecinos como la vejiga o el útero, que drenan a las cadenas ilíacas. Esta es una aplicación directa del mismo principio embriológico visto en el escroto y el cordón espermático.

6Trampas de examen

TrampaPor qué confundeAclaración
Confundir erección y eyaculación como dependientes del mismo sistema autónomoAmbas son parte de la misma respuesta sexualLa erección es parasimpática (vasodilatación); la eyaculación es simpática (contracción de conductos y cierre del cuello vesical) — sistemas antagónicos coordinados en secuencia
Pensar que el drenaje linfático del testículo/ovario sigue el mismo camino que el de la vejiga o el úteroSon órganos pélvicos o cercanos a la pelvisEl testículo y el ovario drenan a ganglios lumboaórticos (por su origen embrionario alto); la vejiga y el útero drenan a las cadenas ilíacas

7Puntos clave

  • El elevador del ano y la membrana perineal forman el suelo pélvico, esencial para la continencia y el sostén visceral.
  • La uretra femenina, mucho más corta que la masculina, explica la mayor frecuencia de infecciones urinarias en la mujer.
  • El cordón espermático y el ligamento suspensorio del ovario transportan vasos gonadales de origen aórtico directo, reflejo del origen embrionario abdominal alto de ambas gónadas.
  • La erección es un fenómeno parasimpático; la eyaculación, simpático.
  • El recto comparte el mismo triple aporte arterial (rectal superior, media, inferior) en ambos sexos.
  • El drenaje linfático gonadal (testículo, ovario) va a ganglios lumboaórticos; el del resto de las vísceras pélvicas, a cadenas ilíacas.